Lengua española de signos curiosidades

Se habla muy poco de la lengua española de signos a pesar de ser un idioma. A duras penas se le da importancia. Pero es la vía de integración social de un amplio colectivo. Parece un tema lejano, pero podemos encontrarlo en momentos cotidianos de cada día. Por ello hoy, para acercarlo a las personas, queremos contaros tres curiosidades sobre la lengua española de signos.

 

Tres curiosidades sobre la lengua española de signos

 

No hay una lengua de signos universal

 

La primera es un desmitificación. Aunque parezca que no, la lengua de signos no es un idioma universal. Cada zona tiene su propia forma de comunicarse. Es igual que en las lenguas habladas.

No obstante, sí que existe el Sistema de Signos Universal (S.S.I.). Un sistema que se utiliza para poder interpretar conferencias internacionales y que todo el mundo pueda comprenderlas. Aun así, no se considera un idioma.

 

Cada persona tiene su propio signo

 

En lengua hablada tenemos cada uno un nombre, ¿verdad? Pues en la lengua española de signos pasa lo mismo. La única diferencia es que en lugar de con la voz lo hacemos con las manos y el resto del cuerpo.

Cada persona tiene su propio signo, por lo que este tiene que ser distintivo. De esta forma, cuando lo hagamos nuestro interlocutor tiene que ser consciente de que nos estamos refiriendo a dicha persona.

 

No se usan solo las manos en la lengua española de signos

 

Muchas personas piensan que para comunicarse en lengua española de signos hacen falta solo las manos. Esta idea está alejada de la realidad. Esto es así porque se trata de una lengua expresiva que hace uso de las expresiones faciales, corporales, vocalización… así se puede ofrecer una información más concreta y clara o impregnar el mensaje de tristeza, alegría, preocupación…

Como en toda lengua, no es solo importante lo que se dice, sino también el cómo se dice.

¿Conocíais estas curiosidades de la lengua de signos española? ¿Tenéis alguna más? ¡Dejádnoslas en los comentarios!