rescate acuático consejos

El mejor rescate acuático es no tener que ejecutarlo. Es decir, activar todas las alertas posibles para evitar la necesidad de rescate. En el caso de los primeros auxilios siempre te lo decimos: “es mejor prevenir que curar”. Es nuestra consigna. Y también lo es en el caso del socorrismo y el rescate acuático.

Pero allá donde no llega la prevención, tenemos que poner en marcha la acción. Por eso vamos a explicarte los 5 pasos que debería aplicar un socorrista.

Prevenir el rescate acuático

El objetivo de esta etapa es poner en marcha todas las acciones posibles para evitar cualquier accidente. Puede parecer una obviedad, pero en realidad esta etapa conlleva unos pasos:

  1. Identificar posibles riesgos.
  2. Controlarlos en caso de que existan. Por ejemplo, advirtiendo con las banderas el estado del mar.
  3. Eliminar factores de riesgo. Imagínate que hay medusas en la orilla o cristales. Habría que retirarlos para evitar males mayores.

Vigilar el entorno

El siguiente paso está muy unido al primero. Se refiere a la vigilancia tanto fuera como dentro del agua. Por ejemplo, prestar especial atención si hay niños o ancianos cerca del agua. O también vigilar con mayor cuidado ciertas zonas. En la piscina, por ejemplo, las zonas más profundas; y en la playa la zona próxima a la boya.

¿Te has fijado por qué en playas y piscinas los socorristas se sientan en sillas altas? Es la manera de tener controlada toda el área de vigilancia. ¿O por qué los socorristas llevan siempre un silbato? Es la herramienta con la que pueden alertar a los bañistas de posibles peligros.

Otro aspecto importante para que el socorrista pueda vigilar correctamente la zona es su estado físico. Por eso es tan importante que respete el horario de descanso, tal y como te contábamos en este artículo.

Controlar el rescate acuático

No sólo se trata de no dejarse llevar por los nervios, sino de conocer perfectamente las técnicas de rescate. Además de estar físicamente entrenado y preparado.

Actuar con rapidez

Una persona se puede ahogar en cuestión de segundos. De ahí que, tanto la forma de pensar como de actuar sean rápidas y correctas.

Prestar primeros auxilios

Una vez rescatada la víctima, el socorrista debe ser capaz de valorar los daños que ha sufrido como consecuencia del accidente; y aplicar los primeros auxilios mientras llega la ambulancia.

Si quieres prepararte para ser un buen socorrista, no olvides estos consejos de rescate acuático. ¡Seguro que te ayudan!

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *