Medio ambiente

Cada 5 de junio, desde 1974, se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente convirtiéndose en la fecha más importante dentro del calendario oficial de las Naciones Unidas para impulsar la acción ambiental.  Los objetivos que persigue este evento mundial es aumentar la conciencia medioambiental y fomentar la acción global en la protección del medio.

Este año, el tema principal gira en torno a la biodiversidad, entendida como la amplia variedad de animales, plantas y microorganismos existentes en nuestro planeta. Sin embargo, actualmente, nos encontramos ante una pérdida de diversidad biológica que cada vez está más presente en nuestra vida.

Pérdida de biodiversidad

Desde  Naciones Unidas informan sobre algunos acontecimientos que han dañado la biodiversidad, como los grandes incendios forestales en Brasil, California y Australia, la invasión de langostas en el Cuerno de África y, ahora, la pandemia de COVID-19. Todo ello muestra la relación existente entre los seres humanos y el resto de los organismos, es decir, la pérdida de la diversidad puede afectar a todos los ámbitos, incluida nuestra salud.

El número de especies disminuye a un ritmo cada vez más rápido, debido a la actividad humana. Por ello, es fundamental una adecuada educación y concienciación en torno al medio ambiente, ya que la diversidad biológica es un valor que debemos cuidar cada una de las personas.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) recogen en el ODS 13, de Acción por el Clima, la importancia de adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático,  sus consecuencias, la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y la adaptación de las personas a las consecuencias que trae consigo el cambio climático.

Consecuencias del cambio climático

Desde el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 recogen algunas de las principales consecuencias que se están produciendo debido al cambio climático:

  • Los océanos se han calentado, la cantidad de hielo y nieve se ha reducido y, por tanto, ha aumentado el nivel del mar. Entre los años 1901 y 2010, el nivel medio del mar incrementó 19 centímetros, mientras que la extensión del hielo del Ártico ha disminuido desde 1979, con una pérdida de hielo de 1,07 millones de km2 cada decenio.
  • Entre los años 1880 y 2012, la temperatura media mundial aumentó 0,85 grados centígrados. Una de las muchas consecuencias de este calentamiento afecta a la producción de cereales, donde por cada grado que incrementa la temperatura, la producción de cereales se ve reducida un 5%, aproximadamente.
  • Las emisiones mundiales de dióxido de carbono (CO2) han aumentado casi un 50% desde 1990.
  • Entre 2000 y 2010 se produjo un aumento de las emisiones mayor que en las tres décadas posteriores.
  • Debido a las emisiones de gases de efecto invernadero, probablemente, a finales de siglo el aumento de la temperatura mundial supere los 1,5 grados centígrados en comparación con el intervalo de años entre 1850 y 1900.

Todavía estamos a tiempo de frenar las consecuencias del cambio climático si tomamos y ejecutamos las medidas correctas. Según recoge el ODS 13, aún es posible minimizar el aumento de la temperatura media mundial a 2 grados centígrados por encima de los niveles preindustriales.

Desde Cruz Roja se ha lanzado una píldora informativa en ‘Medio Ambiente y COVID-19’ que suministra las claves acerca de las medidas sostenibles que podemos adoptar en el hogar debido al incremento de recursos por el COVID-19.